martes, 5 de octubre de 2010

¥¥¥¥¥ESTA NOCHE VELARE....¥¥¥¥¥¥




Esta noche he recordado lo que es tener la ilusión de poder hablar con alguien…
La esperanza de que llegue la noche y que junto con ella llegues tu….
Mi corazón se acelera al pensar que recibiré de ti algo especial, aunque sea solo un hola,.. no se como decirte que me haces sentir la persona mas especial del mundo, que no importa la distancia que hay alguien que me hace feliz…. noche tras noche.... sigo con la ilusión de saber de ti, de poder conocer un poco mas sobre ti,… pero…. Al mismo tiempo me detengo con el temor de que quizá te alejaras de mi lo mas pronto que puedas…. No debo temer lo se… y miro a la luna para pedirle que te brinde un poco de energía, que tienes muchas cosas que hacer que eres un ser humano inquieto por descubrir muchas mas cosas de las que conoces…. Le pido te cuide y que este a tu lado cuando yo no pueda estar….pero…. mi preocupación comienza cada noche ........y en ese instante hablo con la luna y le ruego que cuide tus sueños… que le permita a las estrellas cuidar de ti… de protegerte para que nadie ni nada perturbe tu descanso…. Y,…que me haga el favor de darte un beso con un rayo de su luz…. Un beso que sea lo mas profundo… que te pueda indicar cuanto es que te quiero…..créeme… aunque no este a tu lado estaré velando por ti… y si la vida me fuera arrebatada....por el destino…a el también le pediría que me permitiera volver a tu lado….si…poder ser uno de los guardianes que estén junto a ti… para cuidarte, escucharte y apoyarte cuando lo necesites…. Y no me importaría cualquier otra cosa… ya que solo eres tu quien me importa y todo eso y mas haría porque tu estés bien….  Y si no me lo permite entonces desobedeceré y afrontare mi castigo… pero aun así… procurare que tu estés bien…..y…que nunca olvides….TE QUIERO….. 

martes, 28 de septiembre de 2010

Hasta Entonces....






Hoy no duermes a su lado, por primera vez en 45 años duermes sola hasta que se reúna contigo, en ese silencioso lugar.
Y a él le costara el resto de su vida acostumbrarse a estar sin ti, sin conseguirlo, porque han sido muchos años viviendo por y para ti, sobre todo en este último, en el que tu enfermedad te iba deteriorando a pasos agigantados, sin que el con su inmenso amor y toda la dedicación del mundo haya podido evitarlo, se que gustosamente se hubiese cambiado por ti.
La fe en algo mejor después de esto, hace que sienta envidia de tu descanso, porque su dolor es tan grande como tu ausencia y tu ausencia es tan grande como el tiempo incalculable que le queda para poderse reunir contigo.
Los hombres somos los seres vivos mas infelices de la tierra, porque somos los únicos que tenemos conciencia de que la vida es solo un rato y que nuestro fin es la muerte, da igual lo que hagamos, seamos o sintamos, da igual si somos ricos o pobres, nuestra condición no evitara su visita irrefutable .
No se la puede engañar, ni esquivar, ni sobornar y no podemos escondernos, ni cerrar la puerta para evitar su encuentro, porque ella nos encontrara en el momento en que llegue nuestra hora, estemos donde estemos.
Y no te deja dialogar, ni darle explicaciones, no vale de nada intentar hacerle comprender, que tenemos muchas cosas por hacer, que queremos ver crecer a nuestros hijos o nietos, que aún no se han hecho realidad todos nuestros sueños, que necesitamos mas tiempo para poder lograrlos.
Ella es inmune a todas estas cosas, sorda a todas nuestras suplicas y ciega ante el dolor que siembra en las vidas de los que aún quedamos aquí.
Tu hora llego ya, o ¿fue tan solo un segundo lo que necesito para amarrarte de su mano? sabíamos que te andaba rondando y enamorando desde hacia meses, pero no queríamos resignarnos a lo inevitable, todos hemos peleado y tú mas que nadie contra ella, pero es fuerte, dura y no tiene piedad ni compasión, ella nunca pierde.
Y ¿sabes? No se que me duele mas, si la impotencia ante tu muerte injusta o el vació que has dejado en el corazón de los que te queremos.
Necesito creer que estas bien, que por fin descansas de todo ese padecimiento en el que estabas sumida estos últimos días y quiero creer también que nos esperaras en ese sitio que llamamos paraíso, junto con todos los que se fueron antes de ti y todos los que se irán antes que yo.
No hace falta que te diga todo lo que sentimos, porque tu ya lo sabes, así que solo me queda despedirme de ti hasta que venga a buscarme, hasta entonces.


domingo, 26 de septiembre de 2010

╣╣╣Lo que puedan decir....una nota mas.....╣╣╣





En la Biblia aparece una fugaz alusión a Lilith. En Isaías 34,14 se explica con todo detalle cómo Dios con su espada mata a todos los habitantes de Edom, lugar poblado por enemigos acérrimos de los judíos, y que allí quedan como dueños y señores los animales. Buitres, serpientes... y Lilith. "También allí Lilith descansará y hallará para sí lugar de reposo". Lilith ha sido traducido por lechuza o ardilla, evitando toda referencia a la figura precedente de Eva. En nota al pie se hace constar: "Los hebreos creyeron que significaba un ser diabólico, en forma femenina, noctívago, espantajo de la fantasía popular".
Las variaciones del mito llevan a Lilith a convertirse en seductora de los propios hijos de Adán y Eva (abordando a Caín con palabras de consuelo y reposo tras la muerte de Abel), o a asimilarla con la propia serpiente del Paraíso dando cuerpo de serpiente mientras Satán daba cara humana y la voz que sedujo a Eva (como en los frescos de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina). Un relato de Primo Levi nos recuerda que Lilith es la amante del mismo Dios creador, y que vive en el Mar Rojo comandando una corte de demonios. Y otra tradición afirma que Samael, luego Satán, el ángel caído, se convierte en pareja de Lilith, e incluso que juntos seducen a Eva para que engendre a Caín.

╣╣╣ ¢¢¢ Lilith ¢¢¢¢ ╣╣╣...

Lilith estaba hecha con arcilla, igual que él. Era hermosa y libre. Adán y Lilith nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilith se negaba, considerando que la postura recostada que él exigía era ofensiva para ella. ¿Por qué he de recostarme debajo de tí? - preguntaba - Yo también fui hecha de polvo y, por consiguiente, soy tu igual".
Lilith no obedeció la orden de sumisión que le impusieron; pensaba que era igual a su marido, que tenía los mismo derechos que él porque habían sido creados con el mismo barro, no se sentía inferior, ni débil, ni dependiente. Era una mujer íntegra y como tal quería gozar, al igual que Adán, de la vida y de todo lo que ésta implicaba, incluidos la sexualidad y el erotismo.
Cansada de que Dios no atendiera sus reivindicaciones, decidió abandonar el Paraíso, antes que someterse y renunciar a sí misma. Invocó el Nombre de Dios, innombrable en toda la tradición judía, por considerar que el Nombre verdadero de cualquier ser contiene las características de lo nombrado, y por lo tanto es posible conocer su esencia y adquirir poder sobre ello. Pronunciar el nombre de Dios se convierte, pues, en una osadía suprema, un acto de soberbia mucho mayor que el de hacer directamente oídos sordos ante sus mandatos; algo, en fin, demasiado grave. Abandonó volando el Paraiso con unas alas que el mismo Dios la dió (de ahí su semejanza con los súcubos)

A partir de esta narración, a Lilith se le ha considerado la reina de los súcubos (demonios femeninos), por alinearse en el bando enemigo de Dios al marcharse del Paraíso. Y de ahí se ha pasado a suponerla una perversa ninfómana, que seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después.

Algunas tradiciones cuentan, que entre el cabello de Lilith se encuentran, enredados, los corazones de los jóvenes que sucumbieron a su hechizo 

Esa condición diabólica de Lilith le ha llevado a ser también la Reina de los Vampiros. No sólo mantiene relaciones sexuales con hombres a los que después asesina, sino que también se alimenta de su sangre. Es en esa encarnación donde Lilith se asimila a diferentes divinidades y monstruos femeninos presentes en la mitología clásica: Lamia, Empusa y las lamias, hijas de Hécate, diosa de la brujería; las harpías y las estriges, también macabras visitantes nocturnas; las harpías, ayudantes de las erinias o furias; las moiras o parcas, las grayas y las gorgonas, siniestras ancianas habitantes de los infiernos. En todas estas figuras se repiten las alusiones a muerte de hombres y niños.